
Determinar claramente el uso que se le dará a los recursos, asegurándose de que el proyecto contribuya a los objetivos sostenibles específicos.
Evaluar el impacto ecológico del proyecto, como la reducción de emisiones, el uso eficiente de recursos naturales o protección de la biodiversidad. Considerar el impacto social, como la creación de empleo digno, la equidad de género y el bienestar comunitario. Asegurar que la organización cuente con mecanismos de gobernanza transparentes y políticas éticas.
Considerar las opciones de financiamiento disponibles en SEFIA, considerando plazos, tasas de interés y comisiones, y asegurando que las condiciones se ajusten a la capacidad de pago y a la generación de ingresos de cada proyecto.
Una vez seleccionada la mejor opción, formalizar el financiamiento asegurando que todas las condiciones, tanto financieras como de sostenibilidad, queden estipuladas.
